La elegancia, Parte II: cosas que una mujer elegante no llevaría nunca

¨He vuelto para poner orden en este desaguisado» Coco xx

Una vez lanzada la elegante cuestión de ayer, vayamos ahora con los ejemplos de lo que nunca llevaría una persona que busca ser elegante. Esto es por supuesto, un mero ejercicio de moda, no busca ofender a nadie, ya sabemos que algo que a todos sin excepción nos queda bien es el respeto y, como además no hay una verdad universal en lo que al estilo se refiere mucho menos la vamos inventar ahora. Eso sí, si nos sirve para poner en valor el sentido de la elegancia, habrá servido de algo, además de haber resultado ser una investigación muy divertida a nivel personal:

  • Ropa deportiva. Usar ropa deportiva cuando no se está haciendo deporte o de excursión. No hablamos únicamente del chándal de la Pantoja, no, aquí también entrarían las mallas de yoga y prendas similares consideradas más modernas. Un sitio muy habitual donde los encontramos son los aeropuertos, so pretexto de viajar cómodas pero, en serio, hay otras prendas con los que ir a gusto en un avión o moverse por la vida que tengan más charm.
  • Ropa marcona. Una cosa es sugerir y otra tener un escaparate. Por muy buen cuerpo que se tenga, no hace falta mostrarlo de una forma tan evidente con vestidos elásticos, faldas o tops que no te dejan respirar o no dejan lugar a la imaginación.
  • Prendas de otra generación. Tener cierta edad, quizás pasados los 40 o 50 y querer llevar lo que llevan las veinteañeras… no, no y no, ya se pasó la edad de enseñar el ombligo o llevar pantalones rotos.
  • Estampados divertidos. Sabemos que Disney ha llegado a límites insospechados, así como Hello Kitty o resto de personajes en 2D. Lo sentimos, será encantador y lo que queráis, pero no es elegante, al igual que los flamingos, cactus o cualesquier moda cuqui que surja.
  • Ropa de otra década. Por mucha nostalgia de los años 80 y 90 que tengamos, ya pasaron y no hace falta que te quedes anclada en esa época de por vida, aunque haya diseñadores que los hayan querido rescatar. Dejemos a las cantantes de hip hop las bombers, pantalones ciclista o colores flúor.
  • Tejidos y ropa sexy. Llegados a este punto sabemos aplicar la regla, y es que si es sexy, es sexy, pero no elegante. Qué se le va a hacer, todo no se puede. No se puede generalizar, claro está, pero unos tacones de más de 10 cm con plataformas, tejidos de lycra, transparencias o el animal print pueden ser por separado estilosos (y según sea el contexto) pero de primeras le aplica otro calificativo, que, volvemos a insistir, no tiene por qué ser malo, sobretodo si se quiere resaltar opulencia o llamar la atención sobre uno mismo.

¿Se os ocurren más ejemplos que no se hayan citado? ¡Los esperamos en los comentarios!

2 Respuestas

  1. Negocianta dice:

    ¡También, buen punto!

  2. Cristina dice:

    También hay quien cree que por llevar ropa de firma con sus logos numerosos y bien visibles, ya van elegantes…

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